Operatoria

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La operatoria es quizás la especialidad matriz de la odontología y está dedicada al tratamiento de las caries, precisamente a obturarlas. Las tapaduras más conocidas y las más antiguas son las amalgamas, que son metálicas, de un típico color plateado y que con el paso del tiempo se van volviendo plomizas.

Amalgamas antiguas, con signos de infiltración periférica, que se reemplazaron por Resinas compuestas. En el premolar donde se había desalojado una obturación metálica, se colocó una incrutación de Art-Glass®

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En las piezas “A” y “B” se removerán la amalgamas antiguas, en “A” se hará una resina directa. En “B” se hará una incrustación Art-Glass® y en “C” se reconstrurá toda la corona mediante porcelana pura, con la técnica Procera®.

En “A” se realizó una resina directa (falta el pulido final) en “B” se preparó la cavidad para la incrustación, y en “C” se reconstruyó un mucón y está con una corona provisional).

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Después de tomar una impresión, el laboratorio fabrica una incrustación del mismo color de la pieza original.

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La incrustación Art-Glass® está cementada en la pieza “B”. Se dará el pulido y acabado final en “A”, y se dará punto de contacto recontorneado la corona provisoria de “C”, y luego en la corona definitiva de Porcelana pura.

Operatoria.

Las amalgamas son un muy buen material restaurador cuando están bien utilizadas. Son durables y confiables, pero tienen un gran problema sobretodo en el mundo de hoy, no son para nada estéticas. Fácilmente Ud puede darse cuenta de quién posee algunas de estas obturaciones cuando la persona abre la boca. Sin embargo, afortunadamente, en la segunda mitad del siglo XX, se comenzó a utilizar otro material obturador: resina compuesta o composite. La resina compuesta tiene la ventaja de poder imitar el color del diente o muela, haciendo prácticamente imposible detectar su existencia. El un material más delicado y muy sensible a la calidad técnica de su aplicación, pero si ha sido bien realizada y el paciente se la controla periódicamente, durará muchos años cumpliendo su función en forma adecuada. Hoy en día, la resina compuesta es la principal elección de los pacientes a la hora de taparse las caries. Si usted tiene obturaciones de amalgamas y no está conforme con ellas, puede solicitarle a su dentista que se las reemplace por composite.

Ninguna tapadura dura para siempre. Por ello, deben ser controladas periódicamente, pues si se desajustan o deterioran, pueden provocar nuevas caries y hacer peligrar la permanencia de la pieza dentaria en boca.

Caries La caries es una enfermedad infectocontagiosa producida por bacterias que metabolizan ciertos hidratos de carbono, como por ejemplo la sacarosa, convirtiéndolos en ácido láctico. Éste desmineraliza o descalcifica la superficie del esmalte dental de forma progresiva, por lo que al cabo de un tiempo, meses o años según el paciente, se transforma en una cavidad cariosa, un agujero en el que se alojan bacterias y restos de comida.

La principal bacteria involucrada en la caries, sobretodo en su comienzo, es el estreptococo mutans.

En la primera etapa, cuando la caries comienza a atacar a una pieza dentaria, se aloja únicamente en el esmalte. En esta fase, lo más probable es que el paciente no sienta molestias ni dolor, por lo que la enfermedad avanzará silenciosamente sin ser detectada.

En la segunda etapa, la caries atraviesa el esmalte y llega a la dentina, tejido más interno y cercano a la pulpa (nervio), provocando dolor. Si continúa avanzando en algún momento llegará a afectar de manera irreversible al tejido pulpar, y cuando esto ocurra, el dolor del paciente se agudizará al extremo y se hará necesario realizar un tratamiento de conducto.

El dolor es un síntoma de que la caries es grave, por ello no hay que esperar a sentirlo para visitar al dentista. Se debe prevenir enfermedades como ésta, asistiendo con regularidad a control con su odontólogo.

Las caries se producen por cuatro factores. Éstos son:

-Bacterias patógenas -Restos de comida con alto contenido de hidratos de carbono -Superficies dentarias susceptibles. Hay zonas del diente que son más propensas a retener placa bacteriana y hacer caries, como por ejemplo la cara oclusal de molares o premolares que tienen surcos profundos y las caras proximales de las piezas en general. (Infografía) -Tiempo. Se necesita un tiempo mínimo para que las bacterias metabolicen los hidratos y los conviertan en acido láctico y que se acumule la suficiente cantidad de éste para producir la desmineralización. Se ha comprobado que para que se acumule una cantidad crítica de ácido, que sea capaz de producir desmineralización, se requieren alrededor de 30 minutos, por lo tanto una persona debiera cepillar sus dientes antes de que haya transcurrido ese tiempo desde que ingirió alimentos. El tratamiento para prevenir o atacar las caries debe apuntar a estos cuatro puntos.

En general, en odontología podemos distinguir dos tipos de obturaciones: Las directas y las indirectas.

-Obturaciones directas: se realizan íntegramente en la consulta dental, allí el odontólogo elimina la caries, deja una cavidad lista para recibir la obturación, en seguida coloca el material de obturación y, en el caso de la resina, la endurece con una luz azul de alta intensidad; la amalgama, en cambio, solidifica por sí misma.

-Obturaciones indirectas: el dentista elimina la caries, prepara la cavidad en el diente o muela y, posteriormente, toma una impresión (molde) de la pieza dental, se la entrega al laboratorio y pide a éste que haga una tapadura hecha a medida, corrientemente denominada incrustación.

Una antigua, pero aún vigente regla en operatoria dental dice que el ancho de una cavidad para amalgama no puede exceder un tercio del ancho de la zona central cara oclusal de la muela. Si mide más de un tercio, es muy probable que las paredes naturales que quedan de la muela estén muy débiles para usar una tapadura directa común, y se debe colocar una incrustación, o una corona si la destrucción es mayor todavía.

Las incrustaciones pueden ser metálicas, cerámicas, de resina, o mixtas. Pueden denominarse “Inlays” u “Onlays”, según si reemplazan cúspides de molares o no. Una de las técnicas más estéticas que existen son las Incrustaciones Art-glass ®, que dan un aspecto tan natural, que es casi imposible distinguir si es una muela verdadera sin caries, o una incrustación.

Las obturaciones directas son más rápidas de hacer, en cambio las indirectas casi siempre requieren al menos de dos sesiones. Entre una visita y otra el paciente deberá usar una tapadura temporal.

En algunos casos, algunos dentistas obturan de forma directa caries que en realidad necesitan una incrustación. Probablemente lo hacen para ayudar a la economía del paciente, ya que en general las obturaciones directas son más económicas que las incrustaciones. Sin embargo, esta “buena acción” puede provocar que la pieza dentaria quede más débil, sufra microfracturas, se rompa, que la caries se reinicie, se agrande y que la tapadura dure menos. Hay usos claros para cada uno de los tipos de obturación, cuando las caries son pequeñas, se utiliza la directa, y cuando son más grandes y queda menos pieza dental en buen estado, se ocupa la indirecta (incrustaciones).

En nuestra Clínica Ud. tendrá la seguridad de que se le indicará la mejor obturación para su caso en particular.

Algunos casos Clínicos

De obturaciones de metal a estéticas.

Un antes y un después

Un antes y un después

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